Encuesta revela que el estrés en los adolescentes es similar al de los adultos

La experiencia de los adolescentes estadounidenses con el estrés presenta patrones similares a la de los adultos, según una nueva encuesta publicada hoy por la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés). De hecho, durante el año escolar, los adolescentes informan que su nivel de estrés es más alto que el reportado por los adultos durante el mes anterior. El estrés afecta por igual las conductas saludables de adolescentes y adultos tales como comer bien, ejercitarse y dormir bien.

Stress in America™: Are Teens Adopting Adults' Stress Habits? (El estrés en los Estados Unidos™: ¿Están los adolescentes adoptando los hábitos estresantes de los adultos?) es una encuesta que la compañía Harris Interactive, Inc. llevó a cabo en agosto de 2013 a través de Internet (por encargo de la APA). Participaron 1.950 adultos y 1.018 adolescentes en los Estados Unidos, y los resultados apuntan a que los comportamientos no saludables que se relacionan con el estrés pueden comenzar a manifestarse temprano en la vida.

Los adolescentes informaron que su nivel de estrés durante el año escolar excede por mucho lo que consideran saludable (5,8 vs. 3,9, respectivamente, en una escala de 10) y supera el promedio reportado por los adultos  (5,8 entre adolescentes vs. 5,1 entre los adultos). Aún durante el verano — entre el 3 y el 31 de agosto de 2013, cuando las entrevistas se llevaron a cabo — los adolescentes informaron niveles de estrés durante el mes anterior más altos que lo que consideran saludable (4,6 y 3,9, respectivamente, en una escala de 10). Muchos adolescentes también dijeron sentirse abrumados (31 por ciento) y deprimidos o tristes (30 por ciento) a causa del estrés. Más de un tercio de los adolescentes expresó sufrir fatiga o sentirse cansados (36 por ciento) y casi una cuarta parte de los adolescentes (23 por ciento) informó haberse saltado una comida como resultado del estrés.

A pesar del impacto que el estrés parece tener sobre sus vidas, los adolescentes tienen más probabilidades que los adultos de informar que su nivel de estrés tiene poco o ningún impacto sobre su cuerpo o su salud física (54 por ciento de los adolescentes vs. 39 por ciento de los adultos) o sobre su salud mental (52 por ciento de los adolescentes vs. 43 por ciento de los adultos).

"Es alarmante que la experiencia con el estrés sea tan parecida en adolescentes y adultos. Es aún más preocupante que parecen subestimar el posible impacto que el estrés tiene sobre su salud física y mental", dice el director y vicepresidente ejecutivo de la APA, Norman B. Anderson, PhD. "Para poder romper este ciclo de estrés y conducta no saludable como nación, necesitamos brindarles a los adolescentes mayor apoyo y educación en salud en las escuelas y en el hogar, la comunidad y en sus interacciones con profesionales de la salud".

Según la encuesta, pocos adolescentes dicen que su estrés está disminuyendo — sólo 16 por ciento informa que su nivel de estrés ha disminuido en el año anterior — pero aproximadamente el doble dice que su nivel de estrés ha aumentado en ese mismo periodo (31 por ciento) o espera que su nivel de estrés aumente en el próximo año (34 por ciento). Casi la mitad de los adolescentes (42 por ciento) informa que no están haciendo lo suficiente o que no están seguros de estar haciendo lo suficiente para manejar su estrés y más de uno de cada 10 (13 por ciento) dice que nunca saca tiempo para manejar el estrés.

Del mismo modo, el estrés sigue representando un problema para muchos adultos, mientras que los niveles altos de estrés y los mecanismos inadecuados para lidiar con éste continúan formando parte integral de la cultura estadounidense. Cuarenta y dos por ciento de los adultos dice que su nivel de estrés ha aumentado y 36 por ciento dice que su nivel de estrés se ha mantenido igual por los pasados cinco años. El nivel promedio de estrés informado por los adultos es de 5,1 en una escala de 10, mucho más elevado que el nivel de estrés que consideran saludable (3,6). A pesar de que la mayoría de los adultos dice que el manejo del estrés es importante para ellos, pocos sacan el tiempo que necesitan para manejarlo. Algunos adultos no toman ninguna acción para manejar su estrés — uno en 10 adultos (10 por ciento) dice que no realiza ninguna actividad de manejo del estrés. Más de un tercio (36 por ciento) de los adultos dice que el estrés afecta su felicidad general muchísimo o mucho y el 43 por ciento de los adultos que hacen ejercicio para aliviar el estrés se había saltado el ejercicio a causa del estrés en el mes anterior.

Influencia del estrés en los comportamientos saludables.

La encuesta también exploró la relación entre el estrés y las conductas saludables como dormir, ejercitarse y comer — comportamientos que las personas afirman que consideran importantes pero que la encuesta demostró que se ven afectadas negativamente por el estrés. Los hallazgos de la encuesta sugieren que cuando las personas viven con niveles altos de estrés, tienden a no dormir bien, ejercitarse o comer alimentos saludables.

  • El estrés y el sueño: El 21 por ciento de los adultos informa que se sienten más estresados cuando no duermen lo suficiente.  En promedio, los adolescentes informan que duermen mucho menos de lo recomendado—7,4 horas los días de semana y 8,1 horas los fines de semana, en comparación con las 8,5 a 9,25 horas que recomienda la Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation). Casi uno de cada cinco adolescentes (18 por ciento) dice que cuando no duerme lo suficiente tiene más estrés y el 36 por ciento de los adolescentes informa que se han sentido cansados por causa del estrés durante el mes anterior.
  • El estrés y el ejercicio: A pesar de que la gente dice que el ejercicio les aporta beneficios tales como un mejor estado de ánimo y menos estrés, pocos dicen que sacan el tiempo para ejercitarse todos los días. La encuesta reveló que más de un tercio de los adultos (37 por ciento) y uno en cada cinco adolescentes (20 por ciento) informó ejercitarse menos de una vez a la semana o no hacerlo en lo absoluto. Los adolescentes que informaron haber tenido niveles altos de estrés durante el año escolar anterior también indican que pasan más de 3,2 horas al día conectados a la Internet, en comparación con las dos horas que pasan los que informan haber tenido niveles bajos de estrés en el año escolar anterior.
  • El estrés y la comida: El 27 por ciento de los adultos dice comer para manejar el estrés y el 34 por ciento de los que informan comer en exceso o comer comidas no saludables a causa del estrés dicen que esta conducta es un hábito. Del 23 por ciento de los adolescentes que dicen haberse saltado una comida durante el mes anterior a causa del estrés, 39 por ciento dicen hacerlo una vez a la semana o incluso con más frecuencia.

"Los padres y otros adultos pueden jugar un papel importante para ayudar a los adolescentes a controlar el estrés, poniendo como ejemplo conductas saludables de manejo del estrés", dice Anderson. "Cuando pasamos tiempo con los adolescentes, podemos alentarles a ejercitarse, comer bien, dormir lo suficiente y buscar apoyo de profesionales de la salud, como los psicólogos. Éstos pueden ayudarles a desarrollar mecanismos más saludables para lidiar con el estrés antes de que sea tarde".

Para leer el informe Stress in America íntegro, descargar gráficos y ver el nuevo vídeo "Stress in America: Conquering Your Stress", visite el sitio web www.stressinamerica.org.

Si desea leer más sobre el estrés, los estilos de vida y la conducta, visite el sitio web www.apa.org/centrodeapoyo y lea el blog de la campaña de la APA Salud Mental/Corporal, www.yourmindyourbody.org. Para tomar parte en la conversación sobre el estrés en Twitter, siga @APAHelpCenter y #stressAPA.

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